Acabáis de entrar en Villa Vampiro, un lugar oscuro y peligroso, donde podréis descargaros películas y series vampíricas.

Dejáros sumergir en este mundo sangriento, dónde hayaréis una gran variedad de imágenes de estos seres tan intrigantes, que no os dejarán indiferentes.

Deleitáros también con los espectaculares relatos basados principalmente en estos seres, que aquí encontraréis. No podéis perder la oportunidad de hincarles el diente a estas historias que os producirá un sublime escalofrío.

Llevad cuidado en estas tierras malditas y evitar caminar por aqui cuando la noche haya caido y un manto oscuro cubra el cielo, por que os podréis encontrar con un abanico de blogs vampíricos que os pueden engatusar.

En definitiva, os aviso que, una vez que entréis en este blog nacido de las tinieblas donde la sangre es un rico manjar, acabaréis enganchados al mismo y todos los días sentiréis la necesidad de venir nuevamente por estos lares para dejaros seducir por l@s vampir@s que aquí habitan... ¿Te atreverás a conocerl@s?, si es así, adelante... "Villa Vampiro" os invita a que profanéis sus tierras... ¡Sean Bienvenidos!

P.D: Queridos Colmilleros, si conocéis de algún otro blog vampirico, alguna otra película o serie que no aparezca en VILLA VAMPIRO, o cualquier otra cosa relacionado con estos seres y que creáis que debería aparecer aquí, hacer el favor de decírmelo. Gracias

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sábado, 15 de octubre de 2011

RELATOS VAMPÍRICOS IV



Sed

La luna brillaba en el oscuro cielo, y se reflejaba en las tranquilas aguas de un pequeño pueblo al oeste de las montañas nevadas.

Hacía pocas horas que me encontraba en ese lugar, pero seguro que ya sabía mucho más que las personas que habían estado viviendo ahí desde que sus mentes recordaban.

Las estrechas calles eran iluminadas por sucios farolillos y el silencia reinaba por cada rincón.

Eran poco más de las doce de la noche y ya todo el pueblo hacía horas que dormía.

Eso ponía las cosas mucho más fáciles..

Había recorrido cientos de kilómetros desde mi última parada para descansar, y ahora mi cuerpo necesitaba “respirar”.

Necesitaba tranquilizarme, y ese lago me había parecido un buen lugar para calmar mis nervios y no organizar una masacre.

Hacía tanto que no veía mi rostro, que cuando este se reflejó sobre las oscuras y frías aguas me sorprendí. Desde que había empezado a formar parte de esta no vida ya hace mas de 150 años, no aparentaba más de dos décadas. Una belleza insólita y atrayente era lo que me había sorprendido tanto.

Tantos años y aun no me había acostumbrado a ello.. No me había acostumbrado al echo de ser un vampiro y lo que ello conllevaba.

La velocidad, la fuerza, saber lo que las personas piensan, la belleza.. y todo para que cazar a las presas fuera más fácil.

Pasaba los dedos por mi suave y largo cabello negro como la noche mientras el agua tocaba cada poro de mi piel.

No sé cuanto tiempo había pasado sumergida en ese lago, pero una necesidad mucho más fuerte que calmar mis nervios hizo acto de presencia.

Sed.

Mi garganta estaba sufriendo como si la estuviera quemando. Noté como mis sentidos se agudizaban. Necesitaba alimentarme..

Sin pensarlo volví a vestirme y mis largas piernas me llevaron al centro del pueblo. El reloj del ayuntamiento marcaba las tres de la mañana, aún me quedaba tiempo para que el astro rey saliera, y yo tuviera que partir.

El silencio de las calles me hacía concentrarme en otras cosas como el olor a madera, geranio o hierro.

Buscaba algo que me atrajera, algo que fuera agradable llevarse a la boca. Fue entonces que capté ese efluvio, era algo único, algo que nunca había probado y mucho menos olido.

El segundo piso de la casa que tenía enfrente, en la ventana de la derecha, se encontraba algo que me atraía demasiado.

Esa habitación pertenecía a alguien cuya sangre era salada y dulce a la vez. Su olor, una mezcla de frutas. Irresistible..

La boca se me hacía agua, y mis colmillos ya empezaban a asomarse.

No me dí cuenta, y ya estaba dentro de esa pequeña habitación buscando mi victima.

Allí dentro el olor era mucho más fuerte.

Me giré y ahí estaba, un hombre con el pecho descubierto, tapado de cintura hacía abajo con una sábana.

Acercarme a él sin atacarle directamente a la yugular que le latía con fuerza, fue la cosa más difícil que nunca había echo, pero aunque una parte de mi quería alimentarse de esa persona y dejarla sin una gota de su apetecible sangre, había otra que extrañamente quería observarlo y protegerlo de mi misma.

El pecho de ese chico de no más de 23 años se movía lento al ritmo de su respiración, tenía la boca medio abierta, y su aliento era una sombra del olor de su sangre, su cabello me recordaba al intenso color azabache, la piel suave era como los rayos del sol en primavera y sus labios carnosos eran la llamada para un apetecible beso. Fue irresistible no acariciarle y acariciarle. Mis dedos viajaron por su pecho y dibujaban formas indescifrables.

Me acerqué más a él, e inhalé directamente de su cuello ese hipnotizante olor.

El hombre que estaba acostado en esa cama me atraía, si, pero no de una forma cazador-presa, sino como algo más..

No podía acabar con su vida así como si nada, aunque quería negarlo, tenía el deseo de que ese chico siguiera con vida.

Era demasiado hermoso, demasiado apetecible.. simplemente demasiado.

Yo esa noche, aunque tenía sed, me encontraba raramente bondadosa para hacer daño a alguien como él.

Salí de la habitación con las mismas que entré, él había tenido suerte, mucha suerte, pero yo me tenía que alimentar, calmar esa llama que seguía viva en mi garganta.

Esa noche mientras caminaba otra vez por las calles de ese tranquilo pueblo, buscaba a alguien que se ofreciera como mi donante, y calmara mi sed.


FIN

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