Acabáis de entrar en Villa Vampiro, un lugar oscuro y peligroso, donde podréis descargaros películas y series vampíricas.

Dejáros sumergir en este mundo sangriento, dónde hayaréis una gran variedad de imágenes de estos seres tan intrigantes, que no os dejarán indiferentes.

Deleitáros también con los espectaculares relatos basados principalmente en estos seres, que aquí encontraréis. No podéis perder la oportunidad de hincarles el diente a estas historias que os producirá un sublime escalofrío.

Llevad cuidado en estas tierras malditas y evitar caminar por aqui cuando la noche haya caido y un manto oscuro cubra el cielo, por que os podréis encontrar con un abanico de blogs vampíricos que os pueden engatusar.

En definitiva, os aviso que, una vez que entréis en este blog nacido de las tinieblas donde la sangre es un rico manjar, acabaréis enganchados al mismo y todos los días sentiréis la necesidad de venir nuevamente por estos lares para dejaros seducir por l@s vampir@s que aquí habitan... ¿Te atreverás a conocerl@s?, si es así, adelante... "Villa Vampiro" os invita a que profanéis sus tierras... ¡Sean Bienvenidos!

P.D: Queridos Colmilleros, si conocéis de algún otro blog vampirico, alguna otra película o serie que no aparezca en VILLA VAMPIRO, o cualquier otra cosa relacionado con estos seres y que creáis que debería aparecer aquí, hacer el favor de decírmelo. Gracias

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jueves, 3 de noviembre de 2011

RELATOS VAMPIRICOS XII

D.C. López
 
 
Declaración


Aquella fría noche iba a ser la última en la que tendría a Alexa cómo compañera de caza y no quería desaprovechar la ocasión.


Después de mucho meditarlo la noche anterior, Damián comprendió que continuando ignorándola no conseguiría olvidarla. La joven hibrida se le había colado muy adentro en su duro y hasta ahora inalcanzable corazón.


Se había dicho una y otra vez que debería olvidarla, que los dos eran diferentes y que ella era inalcanzable para él.


La mestiza estaba total y perdidamente enamorada de un joven cazador llamado Lucas. El muchacho pertenecía y trabajaba para un organización conocida cómo "La Orden de las Cruces" y él, sólo vivía por y para ellos.


Él no compartía con ella el mismo sentimiento, al menos, eso había deducido Damián. Pero lo que sí tenía claro era que el joven cazador sentía algo por ella, pero no era amor, era otro sentimiento... Lucas la quería cómo se llega a querer a una hermana, nada más.


Y hasta ahora, a Damián todo eso le daba igual e incluso se alegraba de ello, pues así el muchacho no representaría amenaza alguna y le dejaría vía libre.


Lucas estaba fuera de juego y por eso Damián había estado tranquilo hasta ahora... hasta que Gabriel comenzó a fijarse también en Alexa.


Si no hubiera sido por su hermano, Damián continuaría intentando olvidar e ignorar el amor que sentía por ella... por que definitivamente, él estaba locamente enamorado.


Había incluso utilizado a Aline, una vampira que también era miembro de su grupo musical, para estar distraído y así olvidarla, pero fue en vano. No podía apartar de sus pensamientos el bello y angelical rostro de Alexa, le perseguía incluso en sus sueños, atormentándolo y haciéndole saber que jamás podría huir y aludir ese intenso e indeseado sentimiento que tenía hacia ella.


Por todo ello, Damián había decidido conquistarla esa misma noche, antes de que Gabriel se le adelantara y se la arrebatara.


Su hermano sí que representaba una gran amenaza, ya que su gemelo adinerado había conseguido que Alexa disfrutara con su compañía. El hombre era dulce, cariñoso y detallista con ella, todo lo contrario a él. Eran como dos palos opuestos, uno amable y bondadoso y el otro... bueno él era de carácter más serio, frío y distante. Pero aún con esas, su corazón había encontrado la manera de derretir el hielo que lo envolvía y albergar amor. Amor por ella.


También la conciencia de saber que ella al fin se había resignado y aceptado que  no tenía oportunidad alguna con Lucas, lo que produjo el detonador necesario para que él tomase esa nueva decisión; conquistarla.


Ya era hora de actuar y esa noche era la más propicia para hacerlo, ya que ambos estarían a solas, cazando vampiros, codo con codo.


***




Alexa no sabía por qué Damián había cambiado tanto de la noche a la mañana. Él que siempre había sido borde con ella, se mostraba ahora muy atento y hablador... ¡Incluso le había cantado a capela el tema de "Errante" que a ella tanto le gustaba!.


Adoraba cómo sonaba su bella voz en las silenciosas calles del barrio donde esta vez estaban patrullando.


Se le veía muy contento y animado, y ella enseguida acabó contagiada con tanta alegría y no puedo evitar sonreír.


Hacía mucho tiempo que no lo hacía.


Tenía unas inmensas ganas de preguntarle que era lo que le pasaba para cambiar tanto de un día para otro, porqué ahora él actuaba como si por fin fuera consciente de su presencia.


Alexa siempre había tenido el presentimiento de que él la ignoraba y que no quería saber absolutamente nada de ella... hasta esa noche.


El crujido de una rama al quebrarse hizo que Alexa interrumpiera sus pensamientos. Aquél ruido sonó muy cercano a donde ellos estaban.


Damián le hizo una señal con las manos para que no se moviera de su lugar y para que guardara silencio.


Lentamente, los dos sacaron un par de largas y afiladas estacas de madera y se pusieron en posición de ataque.


De entre los arbustos que perfilaban el borde de la calzada y que delineaban el contorno del comienzo de un parque, aparecieron seis vampiros que por sus miradas estaban sedientos de sangre.


-Vaya, vaya, vaya... -dijo uno de ellos-, ¿pero qué tenemos aquí? -hizo una pequeña pausa para inhalar y olisquear el aire que les rodeaba-, ¡pero si son cazadores y además híbridos!.


-¡Me encanta el sabor de la sangre de los híbridos! -exclamó otro de ellos con sorna, mientras se relamía descaradamente sus gruesos labios.


Damián y Alexa se miraron un momento y sobraron las palabras. Los dos sabían que tenían las cosas difíciles y que sería casi imposible salir de allí con vida.


Y los golpes no se hicieron de rogar. Con movimientos inhumanos, los vampiros se lanzaron contra ellos, atacándoles con uñas y dientes.


Alexa logró esquivar por los pelos uno de los muchos golpes que recibía y en un descuido de su agresor más cercano, logró clavarle la estaca en el pecho, a la altura del corazón, matándolo en el acto.


Damián también había logrado destruir y derribar a uno de ellos, pero aún quedaban cuatro más y esos eran notablemente más astutos y mejores contrincantes que los anteriores.


Entre patadas, gritos y puñetazos, Alexa fue reducida por dos grandes vampiros que lograron tirarla al suelo.


La tenían inmovilizada y bien sujeta sobre el sucio asfalto, con sus robusto y gruesos cuerpos cubriendo al de ella, mucho más pequeño y ahora tembloroso.


Sabía que su fin estaba cerca.


Justo en el momento en el que los dos vampiros exponían sus puntiagudos y largos colmillos para morderla, estos se detuvieron a medio camino y con los ojos aún inyectados de sed vampírica, se giraron en dirección a Damián. Algo les había llamado más la atención.


Alexa también giró su cabeza para ver que era lo que pasaba.


El cazador estaba en medio de los dos vampiros que lo estaban rodeando a distancia. Sostenía en una de sus manos una afilada estaca y la otra mano la tenía cerrada en un puño. Lentamente la abrió y Alexa comprobó con horror que Damián tenía una herida profunda en la palma de la misma y la cuál no paraba de gotear líquido rojo sobre el pavimento.


La cazadora no tardó en comprender lo que pasaba. Él mismo se había auto infrigido la herida sangrante para atraer la atención de los cuatro vampiros.


Ahora que tenía a sus dos agresores absortos y babeando por el delicioso aroma que inhalaban gracias a Damián, aprovechó la ocasión para clavarles a la vez las dos estacas que aún tenía a mano.


Los dos vampiros que le habían dado la espaldas por unos breves segundos, se vieron sorprendidos por su inesperado ataque y con esa expresión en sus rostros, se desintegraron convirtiéndose en polvo.


Mientras, Damián luchó con los que aún quedaban en pie y con mucha destreza y esfuerzo, logró vencerlos y quitarlos del medio.


Se acercó a ella y la ayudó a levantarse.


-Esta vez estuvo cerca -confesó con la voz jadeante por el esfuerzo.


Alexa lo fulminó con la mirada y se abalanzó sobre él enérgicamente con los puños cerrados y comenzó a golpearle en el pecho mientras retenía las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos.


-¿Es que estás loco o qué? -rugió ella muy enfadada-, ¿Por qué hiciste esa estupidez?, si yo no llego a tener mis estacas a mano, los cuatro se hubieran lanzado sobre ti a devorarte y dejarte seco.


-Lo sé -confesó él tranquilamente, a la vez que intentaba sujetarles las manos para que dejara de golpearle.


-¡No hay quién te entienda!, ¿no te das cuenta?, ¡habrías muerto! -exclamó ella, que lo miraba con incredulidad.


-Y tú hubieras podido escapar con vida -apuntó él.


-Pero... -comenzó a decir, hasta que lo entendió todo.


Damián había arriesgado su propia vida a cambio de salvar la de ella.


Alexa alzó una de sus diminutas manos y le acarició tiernamente una de sus mejillas.


-Pero... ¿por qué lo hiciste? -preguntó esta vez en un susurro casi inaudible.


-Por que te amo -le confesó al fin.


FIN

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